Manejo
del recién nacido hijo de madre VDRL(+)
Introducción
La
sífilis congénita es la infección
adquirida, en forma transplacentaria, por
el feto de una embarazada con sífilis
no tratada o parcialmente tratada, durante
el periodo de gestación, o durante
el parto, al pasar por el canal del parto
de una madre enferma de sífilis. El
Treponema pallidum es una espiroqueta gram(-)
alargada y con forma helicoidal, se disemina
por vía hematógena, comprometiendo
todos los órganos y sistemas del feto,
provocando la muerte fetal en etapas precoces
de la gestación. El T. pallidum, es
capaz de inducir la formación de anticuerpos
específicos (treponémicos) e
inespecíficos (reaginas), ambos detectables
mediante pruebas serológicas. (1-3)
Las
manifestaciones de la infección por
T. pallidum in útero dependen de:
- La etapa
evolutiva de la enfermedad en la embarazada
- El tiempo
de embarazo al momento de la infección.
- Tratamiento
o no tratamiento, de la embarazada
La
transmisión de la enfermedad al feto,
en la sífilis primaria o secundaria
materna, es del 80 al 100%. En sífilis
de más de 2 años de evolución
la transmisión disminuye a alrededor
del 20%. Si la madre se infecta poco antes,
o, en las primeras semanas de gestación,
se produce un daño fetal severo y habitualmente
aborto espontáneo. Si la madre se infecta
después de las 16 semanas de gestación
el embarazo evoluciona hacia un aborto (25%),
mortinato (25%), o infección congénita
(50%); sólo un pequeño porcentaje
nacerá sano. (4-7)
La infección
de la madre al final del embarazo se traduce
en una amplia transmisión al feto,
pero el recién nacido (RN) nacerá
aparentemente sano, desarrollando síntomas
semanas después, los cuales pueden
ser muy variados (la sífilis es la
gran simuladora), puede presentar sintomatología
semejante a muchas enfermedades.
Signos
clínicos en el RN
- Precoces:
las que aparecen en los primeros 2 años
de vida
- Tardíos:
las que aparecen después de los 2 años
de vida
Estigmas:
secuelas cicatriciales definitivas
Sífilis
congénita precoz
Las manifestaciones
van desde un niño aparentemente sano
a un cuadro multisistémico fulminante.
Más del 60% de los RN es asintomático
al nacer apareciendo sus signos clínicos
entre la segunda y la sexta semana de vida.
(5-7)
Manifestaciones
más frecuentes de Sífilis Congénita
Precoz:
- Rash
máculo papular eritematoso
- Rinitis
mucosa, mucopurulenta o sanguinolenta
- Pénfigo
palmo plantar
- Parches
mucosos en boca y labios
- Fiebre
- Hepatomegalia
con o sin esplenomegalia
- Compromiso
óseo: osteocondritis y periostitis,
seudoparálisis de Parrot
- Linfadenopatía
generalizada.
- Alteraciones
hematológicas: anemia hemolítica,
leucocitosis, trombocitopemia.
- Compromiso
renal: glomerulonefritis, síndrome
nefrótico
- Compromiso
del Sistema Nervioso Central: meningitis,
alteraciones del líquido cefalorraquídeo
(LCR) (Proteínas < de 40mg./dl,
< de 10 leucocitos/mm3 )
- Compromiso
Ocular: coriorretinitis, glaucoma, uveítis
Diagnóstico
El
diagnóstico de certeza se realiza a
través de la identificación
del T. pallidum en muestras de lesiones con
microscopía en campo oscuro.
Las
pruebas serológicas treponémicas
detectan anticuerpos IgG e IgM. Durante el
embarazo la placenta transporta activamente
IgG hacia la circulación fetal, por
lo que una serología positiva en el
RN puede representar sólo el traspaso
pasivo de anticuerpos maternos al hijo. (1,
9, 10)
Hasta el momento no hay disponible una prueba
diagnóstica que permita asegurar la
presencia de infección en un RN.
La
IgM en el RN es signo de infección,
se correlaciona bien con infección
presente, pero si es negativa no descarta
infección.
La
reacción de polimerasa en cadena (PCR)
también identifica el microorganismo
en el RN, pero su sensibilidad va del 71%
al 74%. (1-3, 11)
Por
esto el diagnóstico de sífilis
congénita es complejo y se basa en
el análisis de hallazgos al examen
físico, alteraciones de exámenes
de laboratorio y/o radiológicos, antecedentes
epidemiológicos y serología
de la madre y RN
Debe
evaluarse en forma especial, en relación
a sífilis, todos los RN cuyas madres
fueron seropositivas durante el embarazo (9,10):
- Tengan sífilis sin tratar.
- Fueron tratadas menos de 1 mes antes del parto.
- Fueron tratadas con eritromicina.
- Fueron tratadas, pero no tuvieron el descenso
esperado en los títulos de anticuerpos.
- Fueron tratadas en forma adecuada, pero no
tuvieron seguimiento sexológico.
- Suficiente para asegurar que no están
infectadas actualmente.
- Fueron tratadas en forma incompleta antes
del parto.
A
estos RN se recomienda realizar:
- Examen físico exhaustivo en busca de
manifestaciones de sífilis congénita
precoz
- VDRL en sangre y LCR
- LCR: citoquímico (recuento de leucocitos,
determinación de globulinas y proteínas
totales)
- Hemograma
- Pruebas de función hepática
y renal
Todo
RN hijo de madre con sífilis no tratada,
aunque no presente evidencias clínicas
ni de laboratorio de infección evidente
debe presumirse infectado y ser tratado. (12)
Tratamiento (13)
Edad |
Medicamento |
Dosis |
Vía |
Frecuencia |
Duración |
0-7
días |
Penicilina
Sódica
|
50.000
U/Kg/dosis |
IV |
Cada
12 Hrs. |
10-14
días |
8-28
días |
Penicilina
Sódica
|
50.000
U/Kg/dosis |
IV |
Cada
8 Hrs. |
10-14
días |
Más
de 28 días |
Penicilina
Sódica
|
50.000
U/Kg/dosis |
IV |
Cada 4-6 Hrs.
|
10-14
días |
Seguimiento
En todo RN con
sospecha de sífilis congénita
se recomienda un seguimiento clínico
y serológico al mes, a los 2, 3, 6
y 12 meses de edad.
Si no existe
infección, los anticuerpos adquiridos
del RN en forma pasiva a través de
la placenta deben disminuir a los 3 meses
de edad y desaparecer a los 6 meses sin tratamiento.
Si los títulos
de VDRL se mantienen estables o aumentan debe
volverse a examinar el niño e indicar
tratamiento correspondiente.
Los RN con LCR
alterado al nacer deben ser controlados con
LCR a los 6 meses para certificar la normalización
de éste y el VDRL negativo en el LCR.
Si persiste alguna alteración, repetir
el tratamiento.
La presencia
de anticuerpos treponémicos (+) después
de un año en el seguimiento de un niño
con sífilis congénita confirma
en forma retrospectiva el diagnóstico
de sífilis congénita.(6,7,9,10)
Recién
nacidos tratados por sospecha de sífilis
congénita en el Servicio de Neonatología
del Hospital San José, año 2003.
(12)
Embarazadas
VDRL (+) y total de partos Maternidad Hospital
San José año 2003.
Total partos
9024
Embarazadas
VDRL(+) controladas 131
Embarazadas
falsas (+) 47
Embarazadas
sin factor de riesgo 56
Embarazadas
con factor de riesgo 28
Total RN tratados
32
RN con factor
de riesgo 24
RN productos
embarazo sin control 8
Madres
VDRL (+) con factor de riesgo.
Se define como factores de riesgo:
- Consumo de drogas
- Consumo de alcohol
- Ejercicio del comercio sexual
- Presencia de otras enfermedades de transmisión sexual
- Madre cuya pareja no fue tratada
- Madre tratada con eritromicina u otro medicamento diferente de la penicilina
Datos
proporcionados por las embarazadas en la anamnesis
efectuada por sospecha de enfermedad del RN.
Consumidoras
-Pasta
base, 7
-Cocaína,
3
-Alcohol,
2
No
Consumidoras
-20
embarazadas
Criterios de tratamiento de RN, según enfermedad materna:
- Madres no tratadas
- Madres parcialmente tratadas
- Madres tratadas con intervalo menor a 2 meses antes del parto.
Títulos
del VDRL materno al parto de los RN tratados
por sospecha de sífilis congénita
-VDRL
1:32 = 4
-VDRL 1:16 =
1
-VDRL 1:8 =
4
-VDRL 1:4 =
4
-VDRL 1:2 =
4
-VDRL (Reactivo
sin diluir) = 7
-R débil
= 8
Los
RN tratados por sospecha de sífilis
congénita en la unidad continúan
su control y seguimiento en dermatología
del Hospital Roberto Del Río
Manejo del recién
nacido hijo de madre VIH (+)
Introducción
El SIDA neonatal, o, la enfermedad de la Inmunodeficiencia
Adquirida, es la infección transmitida
de una madre infectada con el virus del SIDA,
al hijo, durante la gestación, el trabajo
de parto o a través de la leche materna.
El agente etiológico pertenece a la
familia de los retrovirus humanos, dentro
de la familia de los lentivirus. Los 4 retrovirus
humanos reconocidos pertenecen a 2 grupos
distintos: los virus linfotrópicos
T humanos, HTLV-I y HTLV-II (retrovirus transformadores),
y los virus de la inmunodeficiencia humana,
VIH-1 y VIH-2 (virus citopáticos).
El VIH-1 es el principal productor del SIDA
en todo el mundo y comprende varios subtipos
con distinta distribución geográfica.
El VIH es un virus ARN cuya característica
esencial es la transcripción inversa
de su ARN genómico en ADN gracias a
la actividad de la enzima transcriptasa reversa.
El ciclo vital del VIH se inicia con la unión
de la proteína gp120 a través
de una porción de su región
V1 cerca del N terminal a su receptor en la
superficie de la célula huésped.
Este receptor es una molécula proteica
que se encuentra de manera predominante en
una subpoblación de linfocitos T responsables
de la función colaboradora o inductor
del sistema inmunitario (receptor CD4); esta
molécula también se expresa
en otras células, como macrófagos,
células dendríticas, monocitos
y células de Langherhans. (14-16 )
La
transmisión vertical es la mayor causa
de infección en niños (Más
del 90% de las infecciones)
Durante
el embarazo.....................30%
Parto
y Lactancia...........................70%
El
porcentaje de transmisión vertical
histórica, sin intervención,
va desde el 14% al 45% (con un promedio de
25%) (16,17-21)
La
prevalencia de infección por VIH en
Chile en embarazadas es de 0.05 %, lo que
significa aproximadamente 100 embarazos al
año en mujeres con infección
por VIH. La transmisión vertical en
Chile ha bajado desde un 30% histórico
a un 2.6% con la aplicación de protocolos.
(22, 23)
Transmisión
perinatal del VIH
Al
igual que otros agentes infecciosos, el VIH
puede transmitirse al feto in útero
a través de la placenta, por colonización
fetal en el momento del parto y a través
de la leche materna. (24-26)
Para conocer los principales factores de riesgo
de transmisión vertical debemos conocer
las principales vías de transmisión
y la importancia de cada una de ellas.
Factores
de riesgo de transmisión perinatal
del VIH
Maternos
- Carga viral materna
- Compromiso inmune
- Otras infecciones concomitantes (sífilis, otras enfermedades de transmisión sexual) 27)
- Promiscuidad
- Adicción a drogas por vía parenteral
- Consumo de tabaco
- Estadio clínico de la enfermedad (14)
Obstétricos
- Rotura prematura ovular de larga data (28)
- Corioamnionitis
- Desprendimiento placentario (20)
- Episiotomía / forceps (29)
- Tipo de parto (cesárea / parto vaginal)(30)
Recién nacido
- Prematuridad (31)
- Bajo peso (32)
- Primer gemelar (33)
- Lactancia (24,26, 34)
- Inmadurez inmunitaria (32)
Virales
- Nivel ARN -VIH (17,35)
- Genotipo
- Fenotipo (características biológicas de crecimiento) (36)
- Relación entre la carga viral plasmática y la carga viral genital (28, 37, 38)
- Resistencia genotípica (18)
La transmisión transplacentaria se puede producir en tres formas distintas:
- Virus libre en caso de carga viral materna positiva
- Por el paso de linfocitos o macrófagos portadores del provirus en su material genético, de la madre al feto.
- A través de una infección primaria de la placenta con posterior transmisión fetal, estando involucradas las llamadas células de Hofbauer (macrófagos placentarios, por su elevada concentración en placenta y por poseer receptores CD4 en su membrana (39)
Transmisión Intra Parto
Ella se produce al momento del paso fetal a través del canal del parto, de forma semejante o similar a la infección por herpes virus genital. Se ha aislado el VIH en secreciones vaginales de mujeres infectadas, así como linfocitos conteniendo antígenos p-17 y p-24. No se ha logrado, sin embargo, la replicación viral in vitro en tejido
vaginal, obtenido por histerectomía tras exposición prolongada con VIH. 14, 35, 40)
El hecho de que se intercambie sangre materna y fetal al momento del parto es otro factor a considerar como vía de transmisión del VIH.(40)
Transmisión
a través de la lactancia materna.
El VIH ha sido aislado en la fracción celular del calostro humano y la posibilidad de infección a través de la lactancia se ha demostrado en aquellos casos en que la infección materna ha sido adquirida por transfusión en el post – parto siendo el neonato posteriormente
seropositivo. (24, 26, 34)
A
pesar del gran número de trabajos realizados
sobre el tema siguen existiendo dudas respecto
al papel de esta vía de transmisión
(26)
Estadio clínico materno
El estadio clínico de la madre y la duración de la enfermedad pueden influenciar la tasa de transmisión. Éste se evalúa
con las manifestaciones clínicas y
por el recuento de las sub - poblaciones linfocitarias.
La existencia de carga viral elevada se asoció
con el aumento de la infección neonatal,
además de recuento de linfocitos CD4
superior a 700/ml3. Esto es importante al
inicio del embarazo ya que, asociado a antigenemia,
el riesgo de transmisión era aproximadamente
el doble con respecto a pacientes con normalidad
inmunológica y sin carga viral detectable.
Las pacientes afectadas con alguna enfermedad
definitoria de SIDA tienen un mayor riesgo
de transmisión perinatal al igual que
aquellas en que la primo infección
se produce durante el embarazo, ya que es
en este momento de la infección donde
la viremia es alta, aumentando el riesgo de
transmisión vertical. (21, 29, 39)
La
presencia concomitante de enfermedades de
transmisión sexual en las pacientes
seropositivas provoca un aumento de la carga
viral a escala genital, aumentando también
la plasmática. Por lo que aumenta la
posibilidad de transmisión perinatal.
Distintos autores han descrito un aumento
en la tasa de transmisión vertical
en pacientes afectadas con sífilis,
vaginosis bacteriana, y malaria a escala placentaria,
así como pacientes con elevado número
de células inflamatorias a nivel del
tracto genital. (27, 41)
Prematuridad
Goedert, describió una alta tasa de transmisión en niños nacidos antes de las 38 semanas
de gestación y lo atribuyó a la baja concentración de anticuerpos
maternos transferidos al feto. La mayor tasa de infección podía deberse también
a que el neonato prematuro es más sensible a la infección por su baja inmunocompetencia.
Por otra parte, existe un aumento de la tasa de prematuridad en los pacientes con disminución
de la cifra de linfocitos CD4 positivos, o por la existencia frecuente en ellas de flora
vaginal patógena capaz de desencadenar
el parto prematuro. Kuhn, en 1997 y 1999 ratificó
la prematuridad como factor de transmisión,
pero añadió otro factor que
probablemente tenga mayor importancia, la
rotura prematura ovular. (28, 31, 32, 41)
Parto
en la paciente infectada por el VIH
El
parto en la paciente VIH (+) debe ser considerado
un parto de alto riesgo y debe ir dirigido
a minimizar al máximo el riesgo de
transmisión perinatal y evitar las
posibles complicaciones maternas y fetales.
El parto a través de la cesárea
electiva tendría un papel protector
en la disminución de la transmisión
vertical durante el período peri -
parto e intra – parto. Esto sería
evidente en pacientes cuya carga viral desconocemos,
así como en aquellos sin terapia anti
retroviral previa. No parece clara, sin embargo,
en aquellas con carga viral indetectable y
en las que reciben terapia anti retroviral
combinada de alta eficacia. De ahí
la importancia de determinar la carga viral
materna previa al parto para decidir la vía
de él. (29, 30, 31, 35, 42)
Protocolo
ACTG 076
En
Chile está en vigencia el protocolo
ACTG 076 para embarazadas VIH (+). (41)
- Embarazo 14–34 semanas de edad gestacional: AZT 100 mgr. / 5 veces por día
- Intraparto, trabajo de parto y parto:AZT 2 mgr. / kg EV x 1 vez, seguir con 1mgr. / kg x hora hasta el parto.
- Post parto: El recién nacido recibe desde el nacimiento y hasta las 6 semanas de edad AZT 2 mgr. / kg dosis cada 6 horas por vía oral
Criterios de inclusión en protocolo ACTG 076
- Embarazada asintomática o con síntomas leves.
- Recuento de CD4 mayor a 200 células.
- No haber usado antiretrovirales previamente.
- Edad Gestacional: entre 14 y 34 semanas de gestación
- Suspensión de la lactancia materna
Resultados
La
aplicación del protocolo ACTG 076 disminuye
la transmisión de la madre al hijo
de un 25,5% al 8,3 %. La reducción
es 68%. (22, 23)
Prevención
de la transmisión vertical en la embarazada
VIH (+)
El
objetivo de estas recomendaciones es reducir
la transmisión del VIH de la madre
al hijo (transmisión vertical).
Recomendaciones
maternas
Antes
de iniciar el tratamiento informar a la paciente,
en forma clara y sencilla, sobre los riesgos
de transmisión a la descendencia.
Los
resultados obtenidos a partir de la administración
de AZT y las cuestiones aun en estudio con
respecto al tratamiento, consignando en la
historia clínica tanto su aceptación
como su negativa.
El
tratamiento a instituir deberá comenzar
en cualquier momento del embarazo posterior
a las 14 semanas, y aun en el trabajo de parto.
El mismo requiere un seguimiento hematológico
mensual. Éste se interrumpe en caso
de:
- Descenso de la hemoglobina por debajo de 7.5
mg/dl
- Descenso
plaquetario por debajo de 50.000 /mm3
- Alteraciones
gastrointestinales severas. (23)
Recomendaciones
en el recién nacido
Es
importante bañar meticulosamente al
bebé para quitarle todos los restos
de sangre y secreciones maternas. Las maniobras
de aspiración y resucitación
no deben ser intempestivas para evitar laceraciones
que puedan ser puertas de entrada del virus.
El
estudio específico para descartar VIH
se realiza mediante el examen de reacción
de polimerasa en cadena (PCR) en las primeras
horas de vida del recién nacido.
Los
niños expuestos in útero a sífilis,
chagas, toxoplasmosis, rubeola, hepatitis
B o aquellos con síntomas e infección
intrauterina serán evaluados, según
protocolos, para descartar la transmisión
vertical de estas infecciones.
Se
monitoreará el crecimiento y se administrará
el esquema rutinario de vacunas, excepto la
vacuna oral para la polio que será
sustituida por la Salk. Si el niño
tiene peso adecuado al nacer y está
asintomático, se administrará
BCG. (22, 23)
Diagnóstico
de VIH en el RN
El
diagnóstico se realizará siguiendo
el siguiente esquema:
- Primera muestra de sangre periférica
para PCR y VIH dentro de las primeras 48 a
72 horas del nacimiento.
- Segunda muestra para PCR, VIH y carga viral
entre las dos a cuatro semanas de vida. (O
antes si la primera muestra resulta positiva).
- Tercera muestra para PCR, VIH y carga viral,
no más tarde de los tres a cuatro meses
de vida (O antes si la primera y/o segunda
muestra resultan positivas).
- En el niño el examen de ELISA sólo
tiene valor diagnóstico a partir de
los 18 meses de vida.(22)
Seguimiento
de los RN
El
seguimiento y posterior tratamiento de los
niños se realiza en los centros de
atención especializados en esta patología.
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